Quinceaños

(Cuento publicado en la Sol Magazine por los quince años del Shopping del Sol)

Uno puede o no creer, la decisión es personal. Mariana nació un día quince a las quince horas. Nació en el mes de Marzo. Desde chica Mariana soñó con su cumpleaños de quince. Cumpliría quince un día quince. La misa sería a las 15 horas y luego vendría una gran fiesta con ciento cincuenta invitados. Ciento cincuenta es un múltiplo de quince. Los detalles se siguen repitiendo pero creo que ya entienden la relación. Mariana demostró desde pequeña un absoluto control de todos los aspectos de su vida. Desde que ropa iba a vestir hasta qué color de papel de forro usar en sus cuadernos. Desde chica aprendió a usar una agenda para anotar sus planes. Cada día estaba escrito, cada cumpleaños anotado y cada nuevo plan fecha de inicio y fin. Algunos quizás podrían llamarla obsesiva por el control pero ella nada más quería tener todo dentro del campo de lo previsible. No era una chica que gustara de sorpresas, por lo tanto su fiesta de quince años sería lo que ella sabía que sería desde que tenía once años, cuando decidió la decoración, diseñó su vestido y se imaginó bailando el vals.

Luego de un planeamiento relativamente corto el quince de Marzo llegó y estaba todo listo para la fiesta. Es una ventaja tener todas mis agendas guardadas dijo muchas veces Mariana a su mamá durante las semanas de preparación. Ya sé todo lo que quiero, solo tenemos que atender que lo hagan de la manera correcta. Su mamá aprendió a darle la razón y a hacer todo como ella quería. Y en una fecha tan importante la cosa no iría a cambiar. Al menos ella no lo haría terminó pensando su madre. Las quince horas llegaron y la misa comenzó. Mariana quería que dure apenas quince minutos pero el cura de la parroquia se negó a hacer una misa express. A Dios nadie apura dijo frunciendo el ceño el Padre Gaspar con su marcado acento gallego. Pero sabio como es le dijo a Mariana que harían una misa de exactos treinta minutos, que es dos veces quince. Mariana sonrió y aceptó contenta. Luego una caravana de vehículos – imagino que ya saben cuántos vehículos – acompañó a Mariana hasta la fiesta que comenzaría un par de horas después. Pero antes venían las fotos en familia, las poses en el jardín, las arengas al hermano que hace caras y las pruebas de vestuario. Todo debía salir perfecto, tal como estaba en el plano que Mariana entregó meses atrás a la encargada de llevar todo a cabo.

Agustín nació un día quince, pero de Enero y un año antes que Mariana, es decir, exactos quince meses antes que lo hiciera Mariana. Ese día quince de Marzo recibió un mensaje de texto que decía “me sobra una entrada para una fiesta de 15 vamos pues” y firmaba Marco, su primo hermano y compañero de colegio de Mariana. Agustín pidió prestado un traje a su hermano mayor para ir vestido acorde al tono “elegante” que rezaba en la tarjeta según le avisó Marco minutos después. El traje le quedaba varios talles grande y los zapatos no hacían juego con ninguno de los colores que llevaba puesto. Y así se presentó frente a la quinceañera cuando Marco le cedió el puesto luego de saludarla en la entrada del salón, con las cámaras prendidas y filmando.  Cuando Marco se movió y sus miradas se cruzaron las reacciones fueron bastante distintas en cada uno. Agustín se dijo “Epa, que linda Marianita” y Mariana pensó “¡Lo voy a matar a Marco! ¡Vino con un espantapájaros a mi fiesta!”.

La fiesta siguió y Mariana intentó olvidarse de Agustín y su traje muchos talles más grande. Pero no pudo. Al momento de verlo sintió ese cosquilleo en el estómago que en tantas comedias románticas vio pero sin tomar parte. Ahora los sentía ella. ¿Cómo puede ser que un chico así de desprolijo me llame la atención de esta manera? Se preguntó varias veces. No hubo respuesta. Llegó el momento del vals y Agustín se dijo “Creo que esta es la mejor oportunidad para bailar el vals por primera vez en mi vida”. Formando fila detrás de los primos y compañeros de curso se mentalizaba en una sola cosa “No le pises, no le pises, no le pises…” se repetía a sí mismo como un mantra. Su turno llegó y avanzó intentando esconder sus nervios y su torpeza. Se saludaron con un torpe “Hola” y con una sonrisa tonta en sus labios.

-         Estás muy linda Mariana – dijo mientras el Danubio Azul seguía su cauce.

-         Gracias Agustín. Vos estás… bueno, conseguiste un traje por lo menos – respondió

-         Jeje si, es de mi hermano. ¿Se nota? Seguro que sí. ¿Querés saber algo curioso? Mi cumple también es un día quince, pero fue hace un par de meses en Enero.

-         …

-         ¿Mariana?

-         Sí. Acá estoy. Mirá para la foto. ¿Te reíste verdad? No quiero que salgas con cara de serio – le recriminó.

Marco, que estaba detrás de Agustín en la fila, llegó y la charla se interrumpió. Mariana siguió bailando valses y Agustín se fue a la barra a pedir una Coca-Cola. Tenía la boca completamente seca. Luego de la cena el Dj empezó a poner la música que hace que los jóvenes salgan corriendo en estampida a la pista de baile. Mariana hizo un gesto a Agustín y fueron a bailar.

-         Agustín decime una cosa – habló con confianza.

-         Claro, te escucho.

-         ¿Vos crees en el destino?

-         ¿Qué? No sé. O sea, si, como cualquiera seguro. ¿Vos crees?

-         Usualmente no. En realidad me gusta tener el control de todo pero creo que esta vez tengo motivos para creer en él.

-         ¿Y se puede saber cuáles son esos motivos? –preguntó curioso.

-         No te voy a decir cuáles son, pero te voy a decir una cosa. Son quince. – dijo con una sonrisa en el rostro.

FIN.

Advertisement
Publicado en on Mar 5 oct 2010 at 8:21 pm  Comentarios (5)  
Tags:

El URI para hacer TrackBack a esta entrada es: http://los7locos.wordpress.com/2010/10/05/quinceanos/trackback/

RSS feed para los comentarios de esta entrada.

5 comentariosDeja un comentario

  1. Estoy es muy tierno!

  2. Muy bueno,mucho divague y todo jajajaja
    Felicidades en serio!

  3. ¡Genial!

  4. Excelente!!!!!!!!!!!!!! Me encanta!

  5. ouu :)


Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.